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lunes, 8 de abril de 2013

O’PELOURO: INTEGRACIÓN A PARTIR DE LA ACEPTACIÓN RADICAL DE LA DIFERENCIA. MARÍA CELADA GUERRERO


“O’ Pelouro no se define como una escuela para integrar, si no que integra a partir de la aceptación radical de la diferencia. Se trata de una actitud, una organización, que rompen los supuestos de incapacidad y limitación y se apartan de las casillas y categorías de la escuela convencional”.
O’ Pelouro es un centro concertado ubicado en Caldelas de Tuy (Pontevedra). Comenzó en el curso 1972-73, sus fundadores fueron Teresa Ubeira y Juan Rodríguez de Llauder.  Conviven aproximadamente un centenar de niños y niñas de diferentes edades, y con o sin dificultades específicas de aprendizaje. Están escolarizados desde educación infantil hasta secundaria, incluyendo formación profesional y un centro de empleo para mayores de edad. No es una escuela para la integrar personas que se han denominado con necesidades educativas especiales, sino que es una escuela que incluye porque acepta radicalmente las diferencias, donde la existencia y peculiaridades de cada uno tienen su cabida. La jornada en la escuela comienza con la asamblea, donde se decide las actividades o proyectos de la jornada. Se trabaja de forma interdisciplinar, en función de las motivaciones y centros de interés de los chicos y las chicas, eliminando horarios, asignaturas, grupos, y las actividades fijas, ya que toda actividad va en función de los deseos, necesidades, intereses y curiosidades del alumnado. Los resultados de la jornada de trabajo son expuestos al final de la misma para enriquecer a todo el grupo y se hace un autoevaluación para observar la evolución o no del aprendizaje de cada persona. Se busca la autosuficiencia sin especialización temprana, el ahorro de la frustración y la construcción permanente de nuevas expectativas de futuro, sustituir la competitividad por la solidaridad y la competencia sin parámetros comparativos, desarrollo de la propia conciencia del ser, sin eliminar el peligro y el riesgo, enfocando la evolución individual al desarrollo y comprensión de todos. El alumnado tiene un papel activo en su propio proceso de aprendizaje, que le permite descubrir, ensayar y transformar; potenciando la autonomía, aprenden haciendo y experimentando.  En O Pelouro se potencia la libertad de movimientos, la diversificación y flexibilización de tiempos y espacios, ya que todo espacio es un espacio educativo.  Los agrupamientos se organizan según intereses, no se utiliza como criterio la edad ni las deficiencias. Se favorece las relaciones verticales y horizontales para la ampliación del conocimiento. El alumnado tiene a disposición una gran variedad de material en diversos soportes, anulando la exclusividad del libro de texto que transmite la cultura dominante y sesgada.
¿Qué papel desempeña el profesor? Su posición es la del YO mediador, que es capaz de transmitir la emoción necesaria en cada momento y aprovechar la que emana del niño, capaz de establecer el nexo de unión para el desarrollo óptimo del proceso de enseñanza-aprendizaje, pero también capaz de retirarse en el momento en que el propio niño necesite ser el mediador, ser  maestro de sus iguales o incluso ser maestro del maestro. El profesor es productor del currículum, no reproductor del  mismo. Los procesos de investigación acción forman parte de la práctica docente, en el que hay un replanteamiento constante y una coordinación entre todos los profesionales. Allí el profesor vive con, por y para el niño con una dedicación y entrega total que hace que su compromiso vital y personal con éste sea constante día y noche.  Estos profesores son personas entregadas a una realización persona, no a un trabajo, conscientes de su permanente rol de educadores en cada situación que acontece y partiendo de su condición de facilitadores.
Propuesta curricular sobre el papel. El O’ Pelouro esgrime claramente su postura opuesta al modelo de ESCUELA DE CONTENIDOS, donde priman la competitividad, la rigidez organizativa, el cognitivismo, la especialización, los horarios alienantes, las limitaciones psicológicos o la excesiva burocracia. ¿Cómo se consigue? De la conjunción de estas ideas va naciendo el núcleo de su proceso educativo, la MADURACIÓN YOIZANTE, que viene a significar la construcción y afirmación del Yo en un marco-clima biológico saludable que integre valores, estímulos, conocimientos, informaciones, vivencias y sentimientos. A través de una estimulación multiperceptiva del niño, es decir, una interacción funcional con todo lo que le rodea sin desperdiciar ninguna información, independientemente del canal sensorial del que provenga. Se radica en la concepción curricular del centro dentro del sistema educativo y desde un planteamiento interpretativo abierto.  Gimeno Sacristán define perfectamente la idea de currículum que el O’ Pelouro parece defender: el currículum es el eslabón entre la cultura y la sociedad exterior a la escuela y la educación, entre el conocimiento y la cultura heredados y el aprendizaje de los alumnos, entre la teoría y la práctica posible, dadas unas determinadas condiciones.
Conclusiones

  1. Las cosas se aprenden porque tú quieres, no porque te lo digan, y así es cuando se aprenden de verdad.
  2. No existen calificativos, solo nombres propios
  3. Aprender es captar lo que hay fuera e introducirlo dentro.
  4. "Empecemos a cambiar la educación y empecemos por cambiar nosotros mismos" "¿Enseñar o dejar aprender?". " La pasividad es muy cómoda, pero tenemos que activarnos para aprender mucho más"





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